Nombre Falso, portal de comunicación y sociología de la cultura, fue un proyecto académico y cultural que ocupó una parte significativa de los esfuerzos de un colectivo con sede física e institucional en la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (Chubut, Argentina), pero con redes en varios países de habla hispana.

Entre los años 1998 y 2007 desarrolló una actividad pedagógica y de discusión en torno a los temas que constituyeron sus ejes: la comunicación, la sociología de la cultura, la política, las identidades sociales y culturales, el discurso, la metodología de la investigación en ciencias sociales.

Para quienes animamos este proyecto fue un lugar de aprendizaje, de intercambios intelectuales y políticos y de generación de ideas; constituirá siempre una parte destacable de nuestras biografías académicas y afectivas. Pero todos los procesos tienen su desarrollo y, eventualmente, su agotamiento, y Nombre Falso no es la excepción. La evolución de la web hizo emerger formas más eficaces y dinámicas de articulación y creación de sinergias. Cierta reticencia a la institucionalización también conspiró contra el proyecto, en tiempos de creciente profesionalización académica.

Pero esta historia merece, nos parece, algo mejor que la simple disolución. Posiblemente uno de los méritos del portal fue -en momentos en que era más difícil que ahora- poner en circulación un conjunto de textos “clásicos” de los estudios sobre comunicación y cultura, parte de la mochila textual de casi todo estudiante de este campo disciplinario. Pero -ya se dijo- esta función es cumplida hoy mucho mejor con otras herramientas.

Sin embargo, otra sección del sitio fue cobrando importancia con el tiempo: “Papeles”, un conjunto de artículos e intervenciones producidos por los integrantes del colectivo y por un amplio número de colaboradores, cuyo eje era, decía la presentación del sitio, pensar críticamente nuestra sociedad, nuestra cultura y nuestro tiempo. Nos parece que, más allá de que el proyecto general quede discontinuado, vale la pena aún mantener como unidad este puñado de ideas y textos. He aquí, entonces, estos “Papeles de Nombre Falso”.

Nuestro agradecimiento a todos los que han colaborado en esta dilatada historia, especialmente a quienes compartieron charlas y sueños: Marta Bianchi, Sebastián Sayago, Raúl Muriete, Nancy Sáez y Sebastián Barros; y nuestro recuerdo para Carlos Costanzo y Delia Irusta, amigos ausentes.

Luis Sandoval y Fernando Becerra Artieda

octubre de 2010